domingo, 14 de octubre de 2007

Ponga un cheongsam en su vida


Todos hemos visto un cheongsam, pero pocos lo admiran tanto como Mr. Belvedere, que es un fetichista consumado. El cheongsam, no obstante, está repleto de equívocos. Para empezar, el cheongsam en realidad se llama qipao. Para un chino que no habla cantonés, el cheongsam es un traje para hombre, mientras que para el resto de dialectos chinos y para todo el mundo occidental, cheongsam es un vestido femenino. Su definición creo que le queda corta: “Vestido tradicional de las mujeres chinas”. Otro detalle: al menos yo, lo encuentro más sexy en mujeres occidentales (de mi temor casi religioso por las asiáticas hablaré en un próximo post).
¿Cuál es el atractivo del cheongsam? Es entallado, luce la silueta, los más finos se hacen de seda o satén, resalta el cuello y deja exhibir los brazos. Con sandalias a juego, la bisutería apropiada y un moño alto que permita admirar la nuca, creo que se explota todo su potencial. Los hay desde recatados hasta casi obsenos, todo depende de la brevedad de la prenda y el porcentaje de piel que se muestre. Pero hasta la mujer más conservadora, creo, se verá de gloria. Hay muchas actrices que han hecho campaña por difundir el cheongsam. Felizmente, sigue siendo un placer minoritario. Valga la anécdota de que nunca he conseguido que alguna novia se ponga uno para complacerme. Sin embargo, puedo hablar de algunas chicas, amigas o conocidas, que lo han lucido en fiestas y reuniones sociales.
En esta foto se luce Nicole Kidman con su cheongsam rojo (clásico, el segundo color preferido es el celeste). Nótese la aplicación de la sandalia ídem (¿loto? Sería genial). A su lado, Renton u Obi Wan Kenobi.
Una película más o menos reciente donde se explota la serena belleza del cheongsam es en Spiderman (2002). En el corso neoyorkino que arruina el Duende Verde, Mary Jane lleva uno rojo muy elegante. Súmesele la cabellera y los palitos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy guapas